La belleza de los lagos de Plivitze, Croacia

Con el siguiente relato participé en el primer concurso de relatos cortos organizado por Touristeye, aunque no conseguí quedar entre los diez finalistas por falta de votos, mi mayor premio es que ha todos los que hayan tenido la oportunidad de leerlo les haya gustado. Muchas gracias a tod@s los que me votasteis!

  • De camino

Tras varios días de ruta por la costa de Croacia nos dirigimos hacia el interior, a la zona más rural del país. Atrás quedaron las maravillosas vistas al mar Adriático, un paisaje tan peculiar que se te queda grabado a fuego en la retina. A un lado bellos pueblos medievales abiertos al mar y con vistas a miles de islas e islotes, al otro lado, elevadas montañas que esconden un lugar muy diferente.Una extraña sensación te invade cuando aún con el bikini puesto pierdes de vista el mar, único compañero de viaje hasta el momento, y te adentras de golpe en una carretera que parece no tener fin, rodeada de campos de cultivo y pequeños pueblos aislados de los núcleos más turísticos. Aún a pesar del maravilloso paisaje decidimos coger un tramo de autopista para reducir las horas en carretera. Pero nos llevamos una grata sorpresa al comprobar que conducir por esa autopista era toda una experiencia, una sucesión de puentes e interminables túneles se intercalaban con unas vistas increíbles.

Nos aproximábamos a nuestro destino y se sucedían un sinfín de pequeñas casitas diseminadas a lo largo de la carretera con un tipo de construcción que nos indicaba claramente que nos encontramos en plena montaña. Eran casas unifamiliares, con tejados a dos aguas y un pequeño porche a la entrada. Muchas de estas casas son pequeños hoteles rurales como el que nos espera para pasar la noche. Algo que nos llamó mucho la atención fue la ausencia de verjas, solo una línea imaginaria separa una propiedad de otra.

  • El alojamiento

A sólo 2 km de la entrada número 2 del Parque encontramos nuestro alojamiento, un pequeño hotel rural de aproximadamente 10 habitaciones que seguía la estética de las casas que nos habíamos encontrado por el camino. Cansados del largo viaje de unas 3 horas en coche desde la ciudad de Split, al contrario que en otras ocasiones, no nos quedamos disfrutando de la habitación, sino que dejamos las maletas y salimos fuera a disfrutar de la naturaleza que nos rodeaba. Estratégicamente colocado encontramos un balancín donde disfrutar de las vistas, más tarde comprobamos que desde nuestra habitación teníamos exactamente las misma vistas, todo un lujo. El estilo rústico del hotel por fuera no tenía nada que ver con el diseño interior. El comedor estaba decorado totalmente en blanco con un aire muy minimalista, demasiado moderno para la parrillada de carne y verduras de su propio huerto que nos sirvieron para la cena. Una vez en la habitación sí que disfrutamos de las comodidades modernas, una gran bañera y un diseño muy agradable. Eso sí, por muy a gusto que se estuviera en el interior, apetecía mucho más pasar el resto del día en la terraza.  Un lugar ideal en el que disfrutamos de una agradable conversación a la luz de las velas y una entretenida partida de cartas con el sonido de la naturaleza de fondo. Aunque la sensación era de estar perdidos en mitad de la montaña, el wifi del hotel te hacía sentirte menos aislado y nos permitía compartir las pintorescas fotos del lugar con la familia y amigos.

Como no podía ser de otra manera el desayuno fue también de lo más rústico, una tortilla de queso de huevos frescos. Aunque lo intentamos, nos fue imposible empezar la mañana con ese tipo de desayuno, añoramos entonces un buen cola-cao con galletas.

  • Disfrutando del parque

Aunque la distancia hasta el parque era sólo de 2km preferimos ir con el coche y dejarlo en el parking de la entrada, bastante caminata nos esperaba después. Compramos los tickets (aunque en ningún momento nos los pidieron) y empezamos el recorrido. El que nosotros escogimos (hay 3 diferentes) duraba entre 4 y 6 horas y comenzaba en la parte alta del parque, lugar al que te llevan con un pequeño tren. Una vez arriba todo el camino es hacia abajo y haces el 90% del recorrido sobre pasarelas de madera.

Aunque el mayor atractivo del lugar son sus magníficas cascadas, el resto del recorrido no te deja indiferente. Grandes lagos, muchas veces a ambos lados del camino y frondosos bosques que te dejan sin palabra y que te permiten hacer unas fotos increíbles.

A mitad del recorrido hay un gran lago que te lleva en barco de nuevo a la entrada por si  quieres finalizar la excursión o hasta otra parte del parque en dirección a las cascadas más grandes. Aunque llovía a mares no dudamos en continuar el recorrido.

Con lo que no contamos era que el barco era descubierto y nuestros chubasqueros no fueron suficientes para frenar el agua que entraba, así que terminamos algo mojados. Tras recuperar fuerzas en uno de los restaurantes que encontramos decidimos arriesgarnos y continuar a pesar de la lluvia. Bastante mojados llegamos al final del recorrido dónde nos esperaba una gran cascada de 75 metros y una increíble vista de la secuencia de pequeñas cascadas por las que habíamos pasado y que en su conjunto formaban un paisaje único.

Lo mejor de hacer una ruta en coche es que siempre llevas la maleta contigo así que pudimos cambiarnos de ropa, ya que, nos esperaba otro largo camino hasta la isla de Krk. Fueron otras 3 horas más de coche a través de un puerto de montaña que descendía hacia a la costa. Lo más increíble fue poder combinar cultura, playa y montaña en el mismo viaje.

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About Julia Comino

Diplomada en Turismo y amante de los viajes! Interesada en marketing on.line y redes sociales.

2 responses to “La belleza de los lagos de Plivitze, Croacia”

  1. soniacr says :

    Muy interesante el artículo sobre los lagos Plivitze, no sabía que estaban en una zona de montaña. La verdad es que son uno de los motivos por los que me gustaría volver a Croacia y por lo que he leído en tu artículo no tan solo merece la pena visitar el parque sino que también los alrededores, con los hotelitos rurales ya merecen la pena en sí mismos… a ver si hay suerte y puedo ir alguna vez a conocer esa zona de Croacia.

    Un saludo,
    Sonia.

  2. juliacomino says :

    Hola Sonia,
    La zona rural tiene mucho encanto, a lo lagos no les hacen justicia mis fotos, son espectaculares!
    Saludos

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